Agosto, me huele a sal, a crema bronceadora, en él se dejan ver diferentes tonalidades de blanco, pieles bronceadas que intentan enseñarlo todo. ¿A mí? pues me sabe a paella, a sandía, a gazpacho andaluz... Agosto se toca, se toca humedad, se toca pegajoso a más no poder; se escucha, no solo le acompaña la canción del verano, sino también algún que otro bichito repelente, olas de mar, cascadas... Para muchos con sabor a "merecidas vacaciones", otros acogen
con fuerza la vuelta a la rutina, y otros, por suerte, ni siquiera nos hemos
dado cuenta de que Julio ya acabó, y es que Agosto es un mar de historias, de
idas y venidas… debería ser el último mes del año, mi vida cambia mucho
mas el primero de Septiembre, que el 1 de enero, Agosto, son 31 días con sabor
a domingo, en los que una pues lo quiere
es viajar a más no poder, tumbarse a la luz del Lorenzo todo lo que la piel
aguante, y dormir… y aunque queramos hacer mil cosas más… (porque otra cosa no,
pero agosto, a primera vista, huele a tiempo libre) todas sabemos que no es
posible, que es tiempo de descansar, y de recargar pilas para lo que viene
después.
![]() |
| Vestido Zara (Soldes) |
Con amor, C.




No hay comentarios:
Publicar un comentario